LA NOCHE DE SAN JUAN 2010


    Noche mágica de fuego y agua. Las tristezas. Al fuego. Los malos augurios. Al fuego. Todo lo malo. Al fuego. Las alegrías. Al agua. Los buenos presagios. Al agua. Todo lo bueno. Al agua. Noche mágica de agua y fuego.
    Nos cuentan, tal vez éste fuera el origen de esta noche en la cristiandad, que Zacarías padre de Juan, al dudar de la fidelidad y embarazo de su mujer, enmudeció castigado por Dios.
    Al nacer su hijo Juan, Zacarías escribió su nombre en una tablilla, recobrando el habla al instante. Encendió cantidad de hogueras para que todos conocieran y compartieran su júbilo.
    Quizás ese intenso sentimiento de felicidad, en la plenitud de esta noche, en tiempos más cercanos, es el que la moza casadera expresa con el adorno y engalanamiento de sus ventanas y balconadas, a la espera de que el mozo rondador, entone su canto de alegría y amor solo para ella.
    A lo largo de estos años ¡cuántas rondas!, desde que Choco, compañero que fuera del Coro Ronda Altamira, tuviera el acierto de recobrar la ronda de la noche de San Juan en Santander. De todas ellas, una imborrable en mi memoria.
    No era moza casadera, su juventud dormía sin prisas en los caminos de su rostro, donde se entrelazaban amaneceres con sabor a soledad, tardes con olor de sombra y noches de dudas con color de luna llena.
    Jamás fueron caminos de sequía, en ocasiones regados por inexpertas lágrimas adolescentes de reproche y despedida; pero en estos momentos con este recuerdo quiero quedarme, tengo derecho, inundados por una cascada de risas en su boca, que la luz de su mirada irisaba.
    No hace falta flor alguna en tu ventana, te sobra aroma de rosa serena, nunca te asustó la vida, no tiembles ahora que tu rondador te ronda!

Sólo quiero decirte
que a las 12 de la noche
encenderé mi hoguera
quemaré los secretos
que siempre callaste
protegiendo mi inocencia
Me adentraré en el agua
cumpliendo el ritual establecido
gritaré tu nombre
para que todos sepan
que el amor a una madre
ni Dios puede acallarle.

Noche de San Juan. Noche mágica de fuego y agua. Noche mágica de agua y fuego.

JULIO MERINO